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viernes, 4 de abril de 2014

HERMANDAD DE CRISTO FLAGELADO Y NUESTRA SEÑORA DE LAS LAGRIMAS

"Llora copiosamente la noche y corre el llanto por sus mejillas..." Lam. 1.2

Nuestra Señora de las Lágrimas en la Plaza Mayor de Salamanca

Los orígenes de la hermandad se remontan a 1913, en la Cofradía de la Vera Cruz. Ese año la cofradía decidió dividir la procesión del Santo Entierro, de modo que el Jueves Santo saliesen los pasos correspondientes a los momentos de la Pasión de ese día. También quisieron incorporar algún paso más que destacase por su devoción o por su valor artístico, y pensaron en el Cristo Flagelado que se venera en la iglesia de la Clerecía, que en aquellos momentos ocupaba la Real Clerecía de San Marcos. Se daba además la circunstancia, de que el presidente de la Vera Cruz, Gaspar Jiménez Repila, era también abad de esa comunidad, por lo que la cesión de la talla fue fácil. El problema mayor fue de orden económico y humano al no poder costear las túnicas y no contar con personal suficiente para cargarlo. 
Sin embargo, gracias a Mariano Rodríguez Galván, hermano diputado de la Vera Cruz y con influencias en el comercio salmantino, se solucionó el problema. Consiguió que un grupo de sus dependientes sacara el paso de la Flagelación y pagó los doce hábitos que hacían falta. Gracias a él pudo crearse dentro de la Vera Cruz la sección de la Flagelación, que salió por primera vez veinte de marzo de 1913, Jueves Santo. Sin embargo, la división del Santo Entierro no resultó como esperaban y en 1915 volvieron a  unirse en una sola procesión el Viernes Santo. 
Con el tiempo, el ánimo de los dependientes de comercio fue decayendo y quedaron muy pocos. En  ese momento comenzaron a colaborar con la Vera Cruz un grupo de los llamados “Javieres” (Congregación Mariana de San Francisco Javier). En principio lo hicieron como voluntarios, ya que la cofradía los solicitaba con anuncios en la prensa desde 1941, pero con el tiempo algunos se inscribieron como hermanos.
A pesar de todo, la sección de la Flagelación seguía bastante abandonada y a principios de 1948, la recién fundada Hermandad Universitaria solicitó acompañar el Viernes Santo la imagen, o incorporarla a su desfile del martes, pero su petición denegada.
Este hecho motivó que la Congregación de San Francisco Javier asumiese, al igual que pocos meses antes lo hizo la de San Luis de Gonzaga con la Hermandad Universitaria, la responsabilidad de fundar una cofradía diferente para sacar en procesión la imagen de Jesús Flagelado, en principio como filial de la Vera Cruz. Fue el Lunes Santo de 1949; la Hermandad de Nuestro Padre Jesús Flagelado estrenaba hábito y salía en procesión por primera vez. 
Ante la mala situación de la Cofradía del Cristo de las Batallas, Nuestro Padre Jesús del Consuelo y Nuestra Señora del Gran Dolor (llamados excombatientes), en el sesenta y siete la hermandad dejó de salir el Viernes Santo y pasó a hacerlo el miércoles, acompañando a esa cofradía.
Finalmente en 1970 los excombatientes no pudieron salir en procesión, por lo que la hermandad de Cristo Flagelado salió en solitario por vez primera. Un año más tarde pudo volver a salir, sólo con uno de los pasos, el del Cristo de las Batallas a modo de Cruz de Guía. Pero a partir de 1972, ya extinguida la cofradía de los excombatientes, la Hermandad de Jesús Flagelado desfiló en solitario.
La tradición familiar ha marcado siempre la historia de la hermandad, haciendo posible que en los años de crisis, pudieran salir en procesión. 
En los años ochenta se permitiría a la mujer su participación. A partir del quince de abril de 1984 los hermanos de carga son miembros de la cofradía. Hasta ese momento eran contratados por la hermandad. Muchos eran trabajadores de Mirat, y la mayoría cargaba el paso todos los años, dejando muchos de ellos la paga como donativo al Cristo; solicitando finalmente su inclusión en la hermandad, la cofradía les facilitó el hábito hasta que pudieran pagarlo.
Se mantiene desde sus orígenes la prohibición de todo tipo de penitencia externa, la procesión se caracteriza por el recogimiento interno y la oración y el rezo del Rosario.
Al incrementarse el número de hermanos y con el ingreso de la mujer en la hermandad, quisieron añadir una imagen de la Virgen a la procesión. Se compró al imaginero andaluz José Miguel Sánchez, que conservaba una imagen de una cofradía gaditana realizada por encargo años atrás.
Acordaron en Junta General venerar la imagen bajo la advocación de Nuestra Señora de las Lágrimas, (opción que triunfó frente a Nuestra Señora del Consuelo), pasando a formar parte de la hermandas. Se nombraron cuatro camareras, desfilando por vez primera en 1992, Miércoles Santo. 
El Rector de la Universidad es presidente honorario de la hermandad.

Cristo Flagelado delante del Palacio de Monterrey

Imágenes:
.- Nuestra Señora de las LágrimasEs una imagen dolorosa, de vestir, de las llamadas de candelero. Está formada por dos partes: la parte alta, es el busto de la imagen, tallado en madera de pino de Flandes. Lleva lágrimas de cristal. La parte de abajo la forma el candelero propiamente dicho compuesto por dos elipses. Es de 1977. La talla de las manos y la policromía son de José Miguel Sánchez Peña.
En 2014 estrena nuevo paso en madera noble, y un nuevo vestido donado por las mayordomas de este año.
.- Cristo Flagelado: Es una de las mejores esculturas que podemos encontrar en Salamanca. Se trata de una talla de Luis Salvador Carmona, que se hizo para el retablo de la sacristía de la iglesia de la Clerecía, pasando con los años a ocupar uno de los retablos de la iglesia. Es de mediados del siglo XVIII. Se representa de una forma que no es habitual, después de la Flagelación, cuando se gira para recoger su ropa y vestirse. 
Momentos especiales de la procesión: Entrada y salida de la Clerecía y la subida por la calle Compañia de vuelta a la iglesia cuando apenas hay gente.
Emblema: 
Sobre fondo color eminencia lleva una cruz blanca (herencia de la antigua sección de "La Flagelación" de la Vera Cruz) en la intersección se coloca el hexágono blanco con el anagrama de las Congregaciones Marianas
Hábito: 
Los hermanos visten túnica y capa negras de raso, botonadura morada, capirote y fajín color eminencia, guantes blancos y zapato negro con hebillas plateadas.

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