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jueves, 23 de abril de 2015

HUERTO DE CALIXTO Y MELIBEA

"Todo se goza este huerto con tu venida. Mira la luna, cuán clara se nos muestra; mira las nubes, cómo huyen; oye la corriente agua de esta fontecica, cuánto más suave murmullo y húmedo lleva por entre las frescas hierbas. Escucha los altos cipreses, cómo se dan paz unos ramos con otros, por intercesión de un templadico viento que los mece"
Melibea a Calixto

Este jardín medieval se encuentra sobre la muralla, detrás de las catedrales. Con esta maravillosa primavera de la que estamos disfrutando este año, el jardín está precioso, casi todos los árboles están ya llenos de hojas, y hay flores por todas partes: lilas, tulipanes, margaritas...

Huerto de Calixto y Melibea con las catedrales al fondo


Este es el pozo que se encuentra cerca de la entrada. La Casa que se ve al fondo es la antigua casa de la Calera, actualmente albergue de peregrinos. En el pozo podemos ver algunos candados, aunque hoy la verdad no había muchos, porque suele estar lleno. Esta moda de los candados con los nombres de dos enamorados ha tenido gran auge a partir de un libro de Federico Moccia, Tres metros sobre el cielo. Desde entonces podemos encontrarlos en numerosas ciudades, en pozos y en puentes. 
Sin embargo, ya hace años los vi en Moscú y en San Petersburgo. Forma parte de las tradiciones del día de la boda. Vestidos de novios van a poner el candado y después tiran la llave al río Moskvá y al Neva para sellar su amor.

Pozo del Huerto de Calixto y Melibea

Se dice que este era el jardín de Melibea y hasta aquí subía cada día Calixto para encontrarse con ella, así nos lo cuenta Fernando de Rojas en La tragicomedia de Calixto y Melibea, que luego pasaría a conocerse como La Celestina. Parece ser que Fernando de Rojas encontró en Salamanca el primer capítulo ya escrito, cuando vino a estudiar leyes a la universidad; le gustó tanto que decidió continuar la historia, una historia que llegaría a convertirse en uno de las grandes obras de la literatura española. 

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